El Conflicto del Matarraña

 

A lo largo del ya dilatado proceso del proyecto de bombeo de aguas de los ríos Matarraña y Ulldemó, que ha desembocado en el actual conflicto social, una de mis mayores preocupaciones y obsesiones ha sido el efecto demoledor de la des-información.

Y es que este conflicto es tan multifactorial, que precisa de un largo y sesudo proceso de estudio, antes de poder emitir una opinión fundamentada sea en el sentido que sea, sin embargo la inmensa mayoría de las informaciones generadas al respecto lo han sido desde el desconocimiento y la postura apriorística que en nada han facilitado la comprensión del problema por parte de la sociedad en general. En este proyecto inciden aspectos técnicos, agronómicos, económicos, medio ambientales, históricos y de derechos ancestrales, que es muy dificil de resumier, de la manera cuasi telegráfica que requieren los medios de comunicación en la actualidad, aún así estamos en la obligación de intentarlo, ofreciéndonos a ampliar la información a aquellas personas o colectivos que así lo requieran.

Fechado en Fabara, a 10 de Diciembre de 1905 consta en nuestros archivos el proyecto de construcción del Pantano de Pena, del cual fue autor D. Eduardo Elís de la Llave y consta como Jefe de la Sección de trabajos hidráulicos del Ebro Dn. Luis Ferrater. El fin de este proyecto era aumentar de 4.000 a 6.000 hectáreas de regadío del río Matarraña y aún tendrían que pasar 20 años hasta que bajo la dictadura de Primo de Rivera se terminase definitivamente la obra. Curiosamente al poco de terminar las obras se llenó, cosa que en sus ya casi 100 años de existencia ha vuelto a ocurrir en contadas ocasiones, lo normal es que haya estado al 50% de su capacidad.

El tiempo demostró que la cuenca de recepción del río Pena era totalmente insuficiente para atender las necesidades previstas y además el terreno no era geológicamene apropiado, puesto que una parte de las aguas del río Pena circulan subterráneamente hacia la cuenca del Matarraña, sólo en el vaso del pantano las pérdidas por filtración se cifran en 100 l por segundo. En otras palaras, se construyó un pantano en un río semi seco que nunca fue capaz de asegurar las expectativas de riego creadas, así pues aparecen unos nuevos regadíos en precario, que periódicamente pasan por fases de verdadera angustia, dando la impresión que en algunas ocasiones se salvan por los pelos y generan gran inquietud en la cuenca baja. Todo esto agravado por un consumo de agua que aumenta de manera galopante y muchas formas ilegales que contribuyen a hacer más angustiosa la falta de agua.

A finales de los años 70 se decide solucionar de una vez por todas la falta crónica de agua en la cuenca del matarraña y se construye un túnel que transcuerre a lo largo de 6.500 mts y que va desde la cabecera del río Matarraña a la altura del pintoresco Parrizal, hasta el pantano de Pena, creando de nuevo expectativas de solución e incluso ampliación en los regadíos de la cuenca baja, el resultado de este túnel a estas alturas es evidente. A estas alturas todavía no nos ha sido posible obtener el Proyecto del mencionado túnel, así que nuestro conocimento del mismo es el que hemos adquirido in situ y preguntando a algunos de los obreros que participaron en la realización de las obras. Parece ser que en el proyecto figuraba el revestimiento total del túnel, sin embargo cuando se llegó a sitios que se consideraban de suficiente consitencia, no se recubrieron de hormigón dejando la roca natural y en aquellos sitios donde se producían pequeños desprendimienots en chimenea se cubrían con hormigón. El caso es que los obreros tienen la impresión de que al final entraron las prisas por acabar y esto produjo que parte de la solera se asentara prácticamente sobre el barro, que se cometiera algún que otro error en los niveles y que no se terminaran del todo las obras. Cuanod se fueron a certificar y estaban realizadas las catas vinieron lluvias y parece ser que no fue osible certificar las obras. La escollera en la salida y el medidor se han realizado en este año con lo cual no es posible saber la eficacia de la captación en los últimos años. El mal mantenimienot de estas obras provocaron la desecación de un tramo de río, las enérgicas protestas de los vecinos de Beceite provocó una resolución de la Dirección General de Obras Hidráulicas, donde se acuerdan unos caudales mínimos que deben circular por el río de 50, 150 y hasta 300 l/seg dependiendo de la época del año.

El 3 de Octubre de 1.994 el Sindicato Central de la Cuenca del Matarraña plantea la realización de la elevación de aguas de los ríos Matarraña y Ulldemó al pantano de Pena, que correría en gran parte a cargo de los regantes, se desechó en votación nominal por no considerarla económicamente viable.

El 26 de Abril de 1995, aparece publicado en el Boletín Oficial de Aragón el convenio firmado entre la D.G.A. y el Ministerio de Obras Públicas, por el que se declara de interés preferente e inmediata ejecución la construcción del Pantano del Pontet en la cuenca baja, obra contemplada en el pacto del agua y que aún siendo la solución más posible y coherente no se ha sabido nada más de ella en medios oficiales, quizás no sea ajeno a esto el hecho de que en el pacto del agua nuestros generosos políticos aragoneses habían acordado correr con los gastos de expropiación que gennerasen las obras hidráulicas contempladas en el Pacto del Agua y alguna oposición local. Si el Gobierno de Aragón corriese con los gastos de expropiación de las obras del pacto del agua supondría la realización de un desembolso alrededor de los 40.000 millones, dado el presupueto y los recursos de que goza nuestra Comunidad Autónoma, más bien parece que el Pacto del Agua se puede convertir en una pesada losa que lastre las obras hidráulicas en Aragón puesto que el Ministerio no se le va a olvidar el acuerdo tomado en su día por las Cortes de Aragón.

El 13 de Julio de 1995, el Ingeniero de Cuenca de la C.H.E. en la Asamblea del Sindicato central del matarraña que las obras de elevación del río Matarraña ya están adjudicadas a una empresa. Esto es posible porque se ha introudcido este proyecto en el Decreto de Medidas Urgentes contra la Sequía y dada la urgencia se eliminan una serie de controles administrativos que son preceptivos en todas las obras de este tipo. Cuando llega el proyecto a nuestras manos las cifras simplemente no casan, los caudales disponibles hacen imposible la elevación de 6 Hm3 en tres meses que se plantea, se nos presentan nuevos cálculos escritos a mano de los caudales estimativos aportados por el Ulldemó y dos acequias de Beceite cuya captación es previa a la estación de aforos, así mismo se nos presenta un caudal ecológico de 25 l/seg. Siguen sin salirnos las cuentas y entonces se habla de elevar 6 Hm3 pero en seis meses y aumentar el caudal ecológico hasta 325 l/seg. Al final se ha hablado de elevar 2 Hm3. Todo esto simplemente no es serio.

Hay que pensar que 1.500 mts. más abajo de las obras de captación arranca la Acequia Mayor de Valderrobles, que tiene una concesión histórica de 624 l/seg con lo que si se rumple a raja tabla el caudal ecológico de 325 l/seg se produciría la desecación del río, con lo cual todavía es menor la posibilidad de elevación.

En fin, un desatino del que todos somos víctimas, los pueblos de cabecera y los regantes de la cuenca baja.

Rafael Vivas Paniagua
Concejal de Agricultura y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Valderrobres.