PROGRAMA DE CONSERVACION DEL
OSO PARDO
EN EL PARQUE NATURAL DE SOMIEDO
(ASTURIAS)

FAPAS
(Fondo para la Protección de los Animales Salvajes)

33509 La Pereda Llanes
Asturias (España)
Tel. 98 5401264
Fax. 98 5402794
E-mail:
fapas@quercus.es


INFORME 1.996

MEMORIA DESCRIPTIVA DE ACTIVIDADES

En el contexto del territorio ocupado por el Oso pardo (Ursus arctos) en la Cordillera Cantábrica, es el asturiano Concejo de Somiedo, hoy convertido en Parque Natural, conserva lo que se considera como el mejor núcleo estable de la escasa población osera

El FAPAS desarrolla en este espacio desde hace doce años, un intenso trabajo de seguimiento de la evolución de la población de osos así como de las incidencias que repercuten en su conservación. Para ello ha destacado en el espacio de trabajo, personal que dotado de vivienda, vehículos y medios técnicos, así como del apoyo de otros miembros de la organización, realiza un proceso de investigación ininterrumpido a lo largo de todos estos años.

Esta actividad, ha permitido y permite en la actualidad, detectar cualquier alteración que represente un riesgo para la supervivencia de los osos, alteraciones que se deben tanto a las actividades humanas directas, caza furtiva, alteración del ecosistema, etc. como de otro orden administrativo.

Para alcanzar estos objetivos de conservación de los osos, el FAPAS aporta su colaboración a otras instituciones como es el caso del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil, organismo con el cual la asociación ha podido en diversas ocasiones realizar excelentes trabajos de protección del osos a través de la localización de osos muertos y detención de los cazadores furtivos y de los organismos competentes del Gobierno Regional de Asturias.


CONTROL DE ACTIVIDADES DE CAZA FURTIVA

Los territorios oseros del occidente de la Cordillera Cantábrica, han sido tradicionalmente objeto de una intensa presión a través de la práctica de actividades cinegéticas ilegales. Lo que se conoce como "caza furtiva", constituye hoy día el mayor factor de riesgo para la conservación del Oso pardo.

La declaración del Concejo de Somiedo como Parque Natural, no ha disminuido en gran medida la presión de la caza furtiva sobre el territorio. Al contrario, a través del trabajo llevado a cabo por el FAPAS se ha podido constatar cómo ha habido algunos años, donde las cacerías ilegales han sido más importantes pese a la protección jurídica del territorio.

El FAPAS mantiene como objetivos de su trabajo la lucha y el control de la caza furtiva a través del desarrollo de varios trabajos de campo que permiten tanto descubrir la posible muerte de osos en el territorio como conocer el origen y la intensidad de la caza furtiva.


CONOCIMIENTO DE LA POBLACION DE OSOS

REALIZACION DE TRANSECTOS

La posibilidad de conocer e individualizar la población de osos de un territorio, se desarrolla a través de la zonificación y realización de transectos.

El recorrido periódico de estos territorios, permite obtener datos muy importantes que informan de los movimientos de los osos, así como identificar e individualizar ejemplares. De manera mas global, un análisis final de este tipo de trabajo, prolongado durante varios años, permite conocer las densidades de población de osos en un territorio. Programas desarrollados durante más de diez años, darán como resultado final el conocimiento de la evolución global de la población de osos, descubriendo si aumenta o disminuye.

Cada transecto se concreta en:

DELIMITACION DEL TERRITORIO

Sobre una superficie de 30.000 hectáreas, se delimitan un total de 10 transectos con los siguientes datos numéricos:

ANALISIS DE PRESENCIA DE OSO

Para detectar la presencia de oso en el recorrido del transecto, se toman como referencia los siguientes datos:

IDENTIFICACION INDIVIDUAL DE EJEMPLARES

Nos permite conocer el número de ejemplares que hay en una zona del territorio y averiguar su tamaño. A través de estos datos se individualizan posibles ejemplares machos solitarios y hembras, bien solas o acompañadas de crías. Se realiza este trabajo a través del análisis de las huellas localizadas en los transectos

ANALISIS LOCAL DE RECURSOS ALIMENTICIOS

Con el recorrido de los transectos, se hace un análisis a lo largo de todo el año de como va evolucionando la disponibilidad de recursos alimenticios que están a disposición de los osos, o prever cuales van a ser esos recursos en un periodo posterior. Esta información, nos permite establecer posibles acciones de conservación basadas en el aporte suplementario de alimentos, en especial si existe una localización de hembra que se supone esté preñada con el objeto de asegurar su reproducción.

INCIDENCIA DE CAZA FURTIVA

La continua permanencia de personal del FAPAS en la montaña, permite descubrir la presencia de actividades de caza furtiva, generalmente a través de la escucha de los disparos, o la localización de trampas (lazos), técnica esta muy utilizada en la actualidad por ser mucho más difícil la localización de los tramperos que la de los furtivos que cazan con armas.

LOCALIZACION DE OTROS FACTORES DE RIESGO

Es importante no obviar cualquier otro aspecto que tanto desde puntos de vista ecológicos o sociales incidan en la conservación de los osos dentro del Parque Natural de Somiedo. En este sentido, el trabajo permanente, permite hacer análisis de incidencia tales como la repercusión de la presencia masiva de visitantes a este territorio, eficacia de su control para que no traspasen las zonas restringidas y la propia eficacia de la guardería y la dirección del parque en el cumplimiento de la normativa.

En este sentido, se centra una especial atención a:

MEDIOS

A. HUMANOS

B. VEHICULOS

C. TECNICOS



ALCANCE DE ACTIVIDADES DESDE ENERO AL 15 DE OCTUBRE DE 1.996

A. DELIMITACION DEL TERRITORIO

Esfuerzo de trabajo

B. ANALISIS DE PRESENCIA DE OSOS

C. IDENTIFICACION INDIVIDUAL DE EJEMPLARES

A través del análisis de los datos obtenidos, se puede establecer lo siguiente:

a) Presencia total de ejemplares dentro del área de estudio del Parque Natural de Somiedo: 18

b) Este espacio protegido, considerado como el mejor hábitat para la conservación del Oso pardo en la Cordillera Cantábrica ha tenido una reproducción comprobada para el año 96 de: 4 crías.

 

D. ANALISIS LOCAL DE RECURSOS ALIMENTICIOS

Zonificamos el territorio en base a res niveles de altitud, teniendo en consideración para este análisis la existencia de recursos alimenticios de Otoño que son aquellos que se consideran indispensables para que los osos obtengan una buena cantidad de alimentos que favorezcan la producción de grasas que en definitiva repercute en las buenas condiciones físicas para pasar el invierno. En el caso de las hembras, la necesidad de conocer si el aporte de alimento existente que ofrece el medio es el necesario para garantizar una buena reproducción.

Corresponde al territorio comprendido entre los 2.000 y los 1.400 metros de altitud.

Se caracteriza por una vegetación arbustiva de arándanos y bosque Atlántico con predominancia de haya. También encontramos otras especies productoras de frutos que forman parte de la dieta alimenticia de los osos. Serbal de Cazadores y Mostajo.

La consideración para esta zona es que el alimento que ha estado disponible ha sido ABUNDANTE en frutos silvestres. S. aria y S.aucuparia. En cuanto a fruta de haya, esta ha sido: ESCASA

Arándono: MUY BUENA

Es el territorio comprendido entre los niveles de 1.400 metros y 900 metros de altitud.. Las especies de la flora que son susceptibles de producir frutos en cantidad significativa como para resultar básicos en la dieta de los osos son el roble principalmente como recurso de Otoño, no entrando a valorar otros cuya producción ha sido de Primavera y Verano.

Los robledales del nivel MEDIO de Somiedo tienen para el Otoño 96 una producción ESCASA en bellota de roble y ABUNDANTE en avellano

Otros frutos: MUY BUENO .

Territorio comprendido entre los 900 y los 500 metros de altitud. Las especies productoras de recursos alimenticios son:

Roble: Nivel de producción MEDIA

Castaño. Nivel de producción BUENA

Encina: MUY BUENA


INCIDENCIA DE CAZA FURTIVA

El análisis de la incidencia de Caza Furtiva en el Parque Natural de Somiedo a través del trabajo desarrollado por el FAPAS a lo largo de los últimos cuatro años, está permitiendo conocer su evolución, tanto en el nivel de presión del furtivismo como para conocer el origen social del mismo.

A lo largo de 1.996 se ha detectado en diversas ocasiones las actividades furtivas, para lo cual existen dos mecanismos de control y prevención.

a) Medios propios del Parque
b) Medios del Seprona y el Fapas

A lo largo del año se ha notado una mejora en las actividades de control de furtivismo a cargo de la Guardería del Parque. Una mayor presencia en zonas de montaña así como una mayor eficacia en el control de trampas, principalmente lazos.

De otro lado, desde Marzo del presente año, comenzó a ser operativa una nueva Patrulla del Seprona de la Guardia Civil, ubicada en el vecino Concejo de Belmonte. Esta patrulla, contó en todo momento con la intervención y el apoyo de un miembro del Fapas, cuya misión fue enseñar a los miembros de la Guardia Civil el territorio osero donde trabajan. Esta actividad, desarrollada por el miembro del Fapas ubicado en Somiedo desde hace doce años, ha resultado de gran utilidad, para que la patrulla del Seprona desempeñara eficazmente su trabajo desde un principio de su puesta en funcionamiento.

Fruto de estas dos circunstancias, el furtivismo en Somiedo ha sufrido un drástico cambio y una disminución de su presión para la fauna, siendo menor por tanto, el riesgo de que esta actividad ilegal afecte a la población osera.

En 1.995, se descubrió en Somiedo la actividad de una numerosa cuadrilla de cazadores furtivos procedentes del exterior del territorio del Parque, principalmente de la provincia de León. El control ejercido, ha hecho prácticamente desaparecer esta trama del entorno del Parque en el presente año.

El furtivismo que existe actualmente, puede ser considerado de carácter local, llevado a la práctica por los propios vecinos del concejo, amparados en su localismo en íntima relación con el medio.

La orientación de la caza furtiva se dirige a dos especies concretas

a) Jabalí. La especie es muy abundante en todo el área de trabajo y su incidencia en las actividades agrarias resultan muy negativa. Esta situación genera tensiones, tanto de reclamación de daños como malestar generalizado de carácter social. Ya en 1.995 y especialmente en el 96, se está notando que la modalidad de caza furtiva del jabalí, se desvía hacia la utilización de trampas (lazos), colocados en lugares cada vez de mayor dificultad de localización, abandonándose su colocación en bordes de fincas, para escoger pasos de fauna en el interior de los bosques.

Este tipo de caza ilegal, resulta de un gran riesgo para el oso, ya que en el Otoño ambas especies comparten las mismas áreas de alimentación. Es la época de mayor necesidad de control para eliminar la colocación de trampas en donde pueda caer algún oso, siendo el mayor de los riesgos para las crías.

El periodo estimado de máxima necesidad de control es de Octubre a Diciembre.

b) Ciervo. Especie que sufre a lo largo del año la persecución de los cazadores furtivos, bien para la obtención de carne como para la de trofeos. La mayor incidencia se produce en el mes de Septiembre, coincidente con la berrea de esta especie.

El año 96 ha marcado una menor incidencia de caza, comparada con la tan intensa descubierta el pasado año.

RELACION DE CACERIAS FURTIVAS DETECTADAS DESDE ENERO A OCTUBRE DE 1.996

MES DIA ZONA HORA DETECTADO
Enero 20 Villar 10,40 3 tiros
  20 La Peral 12,00 3 tiros
Febrero 21 Villar 10,00-11,00 5 tiros
  23 Santullano 19,30 1 tiro
Marzo -- ------------- --------------- ----------
Abril 4 Villar 11,00 1 tiro
  11 La Rebollada 8,20 1 tiro
  24 El Pando 23,00 1 tiro
  25 El Pando 23,00 1 tiro
  29 Las Viñas 17,10 2 tiros
Mayo 17 Aguino 0,10 1 tiro
  24 Pigüeces 8,05 1 tiro
  30 Villar 7,10 2 tiros
Junio 8 Pigüeña 10,00 2 tiros
Julio 8 Valcarcel 21,00 furtivo
  11 Pigüeces 10,00 1 tiro
  19 El Coto 21,30 2 tiros
  31 Perlunes 7,00 1 tiro
Agosto 29 La Rebollada 18,30 1 tiro
Septiembre 19 Villar 20,35 2 tiros
  21 Aguino 13,00 2 tiros
  22 Corés 11,00 2 tiros
  25 Villar 20,10 1 tiro
  27 Pigüeces 17,30 2 tiros
Octubre Hasta el día 17 no detectada ninguna cacería    

TOTAL CACERIAS DETECTADAS : 23


DATOS COMPARATIVOS

NUMERO DE CACERIAS DE ENERO A OCTUBRE

AÑO CACERIAS DETECTADAS
1.994 20 (Hasta Agosto)
1.995 26 (Hasta Agosto)
1.996 23 (Hasta el 17 de Octubre)

VALORACION FINAL

a) La actividad de caza furtiva disminuye en el año 96 con respecto al 95 en un 36%
b) Desaparece la caza furtiva organizada de origen externo al Parque
c) Mejoran las condiciones generales de vigilancia en el Parque


LOCALIZACION DE OTROS FACTORES DE RIESGO

A) PRESENCIA DE VISITANTES EN AREAS RESTRINGIDAS

Valoración Se descubre una mayor presencia de personas transitando por las áreas restrictivas que en el año 95

B) CONTROL DE CORTA DE LEÑAS

Valoración. Mejora le gestión mediante la solicitud de autorizaciones

C) CONTROL DE QUEMAS DE MATORRAL

Valoración. Mejora en la solicitud de autorizaciones. Menor incidencia de quemas ilegales.

D) CORTA DE ARBOLES MADUROS PRODUCTORES DE FRUTOS

Valoración. Continua la tala indiscriminada sin gestión de su importancia en los aportes de recursos alimenticios.

E) COMPETENCIA ALIMENTICIA CON OTRAS ESPECIES SILVESTRES

Valoración: Este fenómeno está siendo observado en el territorio de trabajo, teniendo una gran importancia para la protección del Oso pardo, la intensa competencia alimenticia que sufre por la importante presencia de jabalí.

Los años de escasa o poca fructificación de roble y castaño, la competencia del jabalí hace que el alimento escasee en periodos tempranos, de Octubre a Noviembre. Y en años de abundancia, esta escasez comienza a manifestares en los primeros meses del año, principalmente con la bellota de roble, fruto que puede permanecer en el suelo durante mucho mas tiempo que la castaña.

1.996, ha sido un año en el que parece mantenerse la presencia al alza del jabalí en el contexto general del Parque, convirtiéndose la superpoblación de esta especie en un grave factor de riesgo para la conservación de los osos.