Hasta donde habríamos llegado…? si hubiéramos querido ser…

(Autor: Carlos Micilio)

Alformularnos esta pregunta, no nos queda menos que pensar que la realidad quevivimos, dista mucho de lo que hubiéramos conseguido para preservar el cuidadode nuestro medio ambiente.

Decir que lo cuidamos, másque una afirmación per se, es una mirada sesgada de la realidad y un enunciadofalaz, puesto que todavía, no hemoslogrado entender que todos…”sin excepción de nadie”…tenemos laresponsabilidad de modificar actitudes, mucho más allá de nuestros intereses,nuestras ideas políticas, nuestra economía, nuestra comodidad…

Fundamentos.

Muylejos de la realidad, o de lo que nos muestran, el tema de la protección o elcuidado al medio ambiente (que lo necesitamos entero) suena más a una promesaelectoral, un cliché de campaña o a un espíritu de deseo.

Solemos confiarnos y creer que por másque no nos involucremos en “nuestras cosas”que son “nuestras obligaciones” “vamos a andar con la biblia y laconstitución debajo del otro, y nada nos va a pasar o estará todo bien…” Lamentodecir que nada más lejos de la realidad.

Para ordenar las cosas debemosreplantearnos desde nosotros mismos “quéestamos haciendo y qué estamos dispuestos a hacer, para revertir esta realidad,para dejar de ser cómodos espectadores, y ser partícipes de esto que noscompete a todos”. Como y de qué manera..? Asumiendo nuestra responsabilidady cambiando nuestras actitudes.

Objetivo.

Lejos de que cualquiera quiera sentirseestigmatizado, debemos dejar la demagogia del partidismo político de lado, yhacer política pública que nos lleve a una política de estado, para afianzarcualquier crecimiento que no se vea frenado por un cambio de gobierno… Debemosllegar a un acuerdo mancomunado en el que todos entendamos de una vez por todasque “la educación…es también un excelentenegocio” (para los que no lo pueden ver de otra manera). Atrae los votos,minimiza los residuos, optimiza la calidad de vida, genera empleo calificado,recompone valores, genera respeto como sociedad, optimiza la producción, generanuevas fuentes energéticas, maximiza el orgánico para las produccionesagrícolas, embellece espacios públicos, es el cimiento del crecimiento de lasociedad, suprime la demonización y la empatía de ciertos sectores de lasociedad, dignifica, construye pensamientos, identidad y constituye principiosque nadie puede sojuzgar.

Propuestas.

No hay un enfático compromiso nipolítico, ni empresarial…ni comunitario, en resolver de una vez por todas, estaproblemática o legitimar las que se dicen. Cómo llegamos a esta conclusión...? Porquehace muchos años que seguimos esperando soluciones mágicas de todos: de lospolíticos, de la industria, de la gente, y no queremos entender que esresponsabilidad de todos terminar con toda esta desidia de postergaciones,estudios, pruebas piloto, de las convenciones del cambio climático, de acuerdocon los sectores, evaluaciones y anuncios proselitistas, mercado sustentable oinclusión social y de una sociedad que pone reparos de todo tipo: para noseparar los residuos (si tomamos este tópico) en sus domicilios y abonar comocorresponde , por el tratamiento que se le debe dar a los residuos quenosotros mismos generamos. Debe haber incondicionalidad de las partes y unaférrea actitud per se para cambiar desde nosotros mismos (seamos gobernantes,industriales, educadores o cualquier habitante de la comunidad). Nadie lo harápor nosotros.

Quelineamientos considero se deben analizar de aplicación..?

Desde el ámbito gubernamental. Ellos son distintos anosotros..? Ellos son gente que “también” tienen que cambiar también susactitudes, saber que también pueden estar equivocados por más que políticamentesea incorrecto reconocerlo. Deben replantearse su responsabilidad. Somos todosresponsables y cada uno desde su lugar, debe asumirlo. Muchas veces, “el anchodel escritorio que nos separa, no significa que estemos del lado de los másperjudicados”. No son todos,…pero son más de lo que creemos.

Otrotema importante, que, bajo el paraguas del enunciado “inclusión social” nos place que los cartoneros, hagan lo quedeberíamos hacer nosotros, y esto nos viene como anillo al dedo a la comunidad,como a los que nos proponen que estos sectores se hagan cargo de lo que noscorresponde a nosotros que, por otra parte, al gobierno le soluciona (pordecirlo de algún modo) que ésta fracción societaria sea incluida dentro delmercado laboral. Debo recordar que la informalidad responde, en gran medida, ala insuficiente creación de empleos de calidad y al diseño de un sistema deprotección, de reinserción o capacitación.

Son muchos los sinónimos que siempre seutilizan cuando no se dan respuestas rápidas a problemas urgentes”. Lacohesión social, entra en este dialecto. Para fortalecer la cohesión social, esnecesario cuantificar la importancia de los sectores informales, identificar sunaturaleza, plantear formas de expresión y participación, y desarrollarestrategias para modificar esta inserción laboral precaria y de bajaproductividad, capacitarlas y reinsertarlas a su antiguo oficio.

Américalatina debe dar un salto cualitativo para aprovechar las oportunidades de lallamada globalización. El beneficio de este objetivo, exige de políticaspúblicas eficientes para reducir las desigualdades de ingreso, las brechaseducacionales, los problemas de empleo, las inversiones en educación, cienciasy tecnología y el abandono de viejas prácticas de empleo. Los gobiernos tienen la responsabilidad y losmedios para arbitrar todos los mecanismos para hacer cumplir las normas, leyes,implementaciones y entender, de una vez por todas, que no se soluciona el temacon más contenedores, carteles en la vía pública y más camionesrecolectores.

Sedebe implementar un plan federal de Educación Ambiental. No es un tema que sesoluciona con mas tecnología, mas afiches y contenedores, o pregonando queenseñaran Educación Ambiental…no es así, la Educación Ambiental es un “proceso cognitivo”, como aprender inglés,matemáticas, etc. Deben hacer concientización comunitaria para llevar a unasociedad a que comprenda y sirva como introducción a algo que debería serenseñado desde los hogares, en primera instancia.

Desde el ámbito de la industria. La industria debe daruna respuesta y un acompañamiento férreo y sólido en este compromiso, ya que através de lo que se fabrica “como bien deconsumo” (en algunos casos) termina siendo “un residuo mal llamado público” y hace que, la responsable sea lasociedad en forma exclusiva, y no de ellos que deberían considerar que tambiénson responsables de lo que fabrican. Ante este panorama, “sería importante aplicar el principio precautorio “(que actualmenteocupa una posición destacada en las discusiones sobre la protección del medioambiente), siendo invocado también cada vez con mayor frecuencia al abordarcuestiones relativas a la salud humana, especialmente las que guardan relacióncon el campo de la seguridad alimentaria. Es un concepto que “respalda la adopción de medidas protectorasante las sospechas fundadas de que ciertos productos o tecnologías que podríancrear un riesgo grave para la salud pública o el medio ambiente”, pero sinque se cuente todavía con una prueba científica definitiva de tal riesgo.

Desde el ámbito comunitario. Deben saber, que granparte de lo que sucede a nuestro alrededor, depende en parte de nosotros. Debemosasumir que todo esto forma parte de lo que deberíamos haber aprendido ennuestros hogares, y que eso, no nos hace menos ni nos debe ofender. Tampoco esmotivo como para no revertirlo. Debemos dejar de quejarnos y ver como modelo alos que “no hacen las cosas”. De dejarde ver lo que hacen otras sociedades pensando que nosotros no podemos. Quiendijo..? Es un tema cultural y nosotros podemos hacer todo lo que hacen ellos.Como..? Cambiando nuestras actitudes, nuestros hábitos, de consumo (de todotipo: desde el consumo energético, pasando por el cuidado del agua), de nuestraincidencia en la limpieza urbana, la separación de nuestros residuos en nuestrosdomicilios y la reutilización de los mismos. La sociedad espera soluciones,pero nosotros, somos parte del problema: por la tanto de nosotros depende,parte de las soluciones. Mírenlo así, con sólo este ejemplo: “si en nuestras casas no arrojamos losresiduos en el piso…porqué lo hacemos en la vía pública...?”. Debemosasumir y entender, que es una cuestión de actitud, de higiene urbana, desolidaridad y comprensión, de respeto al prójimo y así mismo. Se debe entenderque “hay que hacerse cargo de nuestrosresiduos” y “abonar para que se le déel debido tratamiento”.

Desde el ámbito legal. No se debe pensar que estaxativo a la falta de legislación o sustento jurídico, ya que si las leyes queestán, no se cumplen, y las que faltan, son “impopulares” terminamos con un vacío legal….pero con leyes. Detodas maneras, instaurar una Fiscalía Ambiental y aplicar un principioprecautorio para proteger ciertas acciones dudosas, no estaría malimplementada.

Siguiendo esta temática, habríaque aplicar sanciones a quien no cuide y respete nuestro hábitat. Pero, larealidad nos demuestra que “cualquiersanción o multa, resarcida con dinero…es barata”. Hasta se podría decir queel ser infractor, entra dentro del balance anual. Se “tendrían que cumplir acciones comunitarias imputadas directamente aldueño de la empresa además de la multa correspondiente”.

Desde el ámbito educativo. No es un tema que se creaque le compete a los educadores el impulsar estos conceptos. “El colegio forma…no educa”, y estos “son hábitos o normas de conducta, que debencimentarse en nuestros hogares. No transfiramos nuestras responsabilidades”.“Una buena educación, es lo mássustentable y sostenible que podamos tener”.

No se resuelve desde lo académico, ya que deser así, nos bastaría con juntar los mejores promedios, de todas las carreras,de las universidades más prestigiosas, de todas las ramas afectadas, ytendríamos la solución en el escritorio de quien corresponda. No es un tema depergaminos. A su vez la universidad, debería abrir sus puertas para el accesoal resto de la comunidad (se puede aprender mucho), que también es afectada yque puede aportar propuestas y una visión de cómo debemos afrontar laproblemática. También se le debe dar más relevancia y diferenciar a estosproblemas de lo que citan muy solapadamente y fuera de contexto y de larealidad, los libros de educación media encapsulando a estos temas en CienciasNaturales. “Lo que nos pasa, no es unaCiencia ni debe ser Natural”.

Conclusión.

Mi comentario editorial es que “cuando las respuestas están sesgadas aintereses…dejan de ser respuestas”. Esto debe ser un debatemultidisciplinario en toda Latinoamérica.

Debemos unificar conceptos, juntar todoslos sectores de gobierno y de la sociedad, para buscar solucionar las causas, ydejar de ocuparnos a partir de las consecuencias, sin protagonismos y quesolamente esté direccionado a ser una sociedad mejor, se mire por donde se lamire.

Solo una sociedadconvenientemente educada, será capaz de afrontar los cambios necesarios paraque mejoremos nuestra calidad de vida. Dejemos viejos paradigmas que no nosconducen a nada. No pensemos que no se puede. Lo imposible solo tarda un pocomás. ¿Quién tiene razón? Eso depende de la posición del observador, pero, entreunos y otros, hay una extensa y compleja red de variadísimas posicionessostenidas por centenas de miles de estudiosos ambientalistas. Superemosnuestros propios límites, si es que sabemos cuáles son. Veamos nuestropotencial. No miremos con empatía, como espectadores, lo que hacen otrassociedades al otro lado del océano….hagamos lo mismo y seguramente…hubiéramos llegado…a donde hubiéramosquerido.

Carlos Micilio

El que subscribe es Director de la Consultora UrbanoAmbiental de Argentina, Carlos Micilio & Asociados. Tiene 3 membrecíasinternacionales. Miembro de organismos internacionales de educación ycapacitación (americanos, europeos y occidentales). Es Consultor internacionaly autor de proyectos y programas ambientales en educación ambiental yconcientización urbana, tratamiento de residuos y relaciones comunitarias enAmérica y Europa. Congresista y disertante en numerosos congresos y seminariosinternacionales. Tiene un premio ambiental y es autor de leyes ambientales eneducación ambiental. Es autor de numerosos artículos en diversos mediosacadémicos y técnicos en publicaciones nacionales e internacionales. carlosmicilioconsultora@gmail.com

http://carlosmicilioeducacionambiental.blogspot.com

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